herbario

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  1. ¿Qué es un herbario?
  2. ¿Para qué se utiliza?
  3. Materiales
  4. Montaje de un herbario casero
  5. Conservación
  6. Bases de datos

¿Qué es un herbario?

Un herbario es una colección de plantas conservadas en seco, sujetas en cartulina y correctamente identificadas y etiquetadas. Este tipo de colecciones, cuando son preparadas correctamente, pueden conservarse durante años.

Por ejemplo, aun se conserva en Londres, en la Linnean Society, y en menor proporción en el Museo de Historia Natural de Estocolmo el herbario de Linneo (1707 –1778), el más ilustre e inmortal de los botánicos y que estableció los fundamentos para el esquema de la nomenclatura binomial, utilizado actualmente para identificar las especies.

Puedes consultar sus pliegos en Herbario de Linneo.


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¿Para qué se utiliza?

Un herbario resulta de gran utilidad en los siguientes casos:

  • Trabajos de investigación. Un ejemplar correctamente almacenado y etiquetado en un herbario sirve como prueba testimonial de la presencia de una especie en el lugar donde se recolectó. Estas colecciones son la base del conocimiento botánico.
  • Apoyo en la docencia y educación medioambiental, tanto a nivel universitario como preuniversitario y en el no académico, a través de exhibiciones, muestras, folletos, cursos, charlas, cuadernillos y visitas guiadas. Los ejemplares del herbario pueden utilizarse para mostrar rápidamente y en cualquier momento, ejemplares de las diferentes familias, géneros, etc. de plantas y así, poder explicar sus diferencias y semejanzas.
  • Como herramienta de primordial importancia para la Taxonomía, entre otras razones porque proveen el material comparativo que es fundamental para descubrir o confirmar la identidad de una especie, o determinar si la misma es nueva para la ciencia, es decir que no ha sido descripta con anterioridad.
  • Los herbarios son esenciales para realizar investigaciones en áreas tales como Sistemática, Ecología, Evolución, Morfología, Anatomía, Etnobotánica, conservación de recursos naturales, Biogeografía, Medicina, Criminalística, Paleobotánica, Palinología, Genética y para proveer materiales de referencia en jardinería y educación.
  • Los herbarios son una fuente de información acerca de las plantas y del medio en el que habitan y suponen en sí mismos un registro permanente de la biodiversidad.

Y por último y no menos importante, para poder aplicar la frase de “No se puede valorar lo que no se conoce”. El herbario permite así el conocimiento de la evolución de la flora en un determinado territorio.


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Materiales

Para la elaboración de un herbario requerirás de diferentes materiales y equipos. Algunos de ellos son necesarios para la recolección de ejemplares en el campo y otros para su tratamiento, conservación y montado en pliegos.

Herramientas y materiales de campo:

azada  tijera-podar  botes  lupa-mano
  • Azadilla de mano o similar: puede necesitarse por ejemplo para recolectar ejemplares desde raíz sin dañarla.
  • Guantes de jardinería: o al menos de látex para manipular plantas. Las plantas se defienden (púas, pelos irritantes, urticantes, alérgenos, etc.)
  • Tijeras de podar pequeñas. Para recolectar fragmentos de especies arbustivas o arbóreas.
  • Recipientes de plástico pequeños. Te servirán para recoger flores y ejemplares de especies pequeñas, acuáticas, etc. que de otra forma podrían estropearse antes de llegar al lugar donde se procederá a su identificación. Puedes usar por ejemplo los típicos botecitos que guardan los carretes fotográficos.
  • Cinta métrica (10 m), para tomar datos de la altura de los ejemplares grandes y de los que solo recolectaremos unas ramas por ejemplo. No es imprescindible.
  • Lupa de mano o cuentahílos.
  • Cuaderno de tapa dura (cuaderno de campo) y lápiz. Sí, lápiz, porque estaremos en el campo, con el riesgo de mojarnos, etc. y este responde siempre mejor que un bolígrafo o pluma.
  • Bolsas de plástico de varios tamaños, para recoger ejemplares y poder llevarlos así a casa o al estudio en las mejores condiciones posibles.

Si lo que queremos en cambio es llevarnos los ejemplares prensados y ahorrar trabajos posteriores, podemos construirnos una prensa de mano (o de campo), mediante dos tablas de contrachapado o dos parrillas de listones de pino; medidas aproximadas: 46 x 29 cm y 5-10 mm de grosor. Se atan mediante dos correas.

Instrumentos de laboratorio:

lupa-binocular  pinzas  
  • Lupa binocular (microscopio estereoscópico), mínimo de 20 aumentos. Imprescindible para identificar algunas especies con flores y estructuras muy pequeñas, como por ejemplo las gramíneas.
  • Arcón congelador (-18º). En caso necesario puede valer un buen frigorífico con congelador.
  • Pinzas de punta fina. Puedes encontrarlas en relojerías por ejemplo.
  • Aguja enmangada: la puedes comprar o fabricarla tu mismo, con un bolígrafo de plástico, un mechero y una aguja. Junto con las pinzas, nos servirán para manipular los ejemplares bajo la lupa con facilidad.
  • Prensa pesada o de laboratorio (de tornillos) construida con dos tablones macizos de pino de 60 x 35 x 4 cm, unidos por dos espárragos roscados de 60 cm y 15 mm de diámetro, provistos de grandes palometas de 30-40 cm. Se usara en el prensado definitivo de los ejemplares.

Equipo de fotografía

  • Cámara, a poder ser Réflex que permite trabajar mejor en las cambiantes condiciones meteorológicas a las que te puedas enfrentar. Vendrá bien tener algún objetivo Macro y uno de 50mm f/1.4.
  • Flash. Sí, aun de día, nos puede valer en zonas oscuras (galerías, riberas, etc.) o para eliminar sombras indeseadas en los “modelos”.
  • Trípode.

Sea cual sea la cámara de la que dispongamos (incluso con el móvil), vendrá bien para documentar la especie y el entorno en el que se ha recolectado.

Mapas y cartografía:

Mapas en formato papel, por ejemplo:

  • Cartografía militar escala 1: 50.000 con coordenadas UTM. Ejemplo: hoja 13-43 (1.035) "Montellano"
  • Mapa geológico de España E. 1: 50.000. Instituto Geológico y Minero de España (1988). Ejemplo hoja nº 1035 (13-43) Montellano
  • Mapa de cultivos y aprovechamientos E. 1: 50.000. Ministerio de Agricultura (1975). Ejemplo: hoja 1035 (13-43) Montellano
  • Mapas de vegetación, de suelos, etc.

Si conoces y tienes experiencia en su uso, te serán mucho más útil algún software de SIG. Puedes utilizar uno gratuito GVSIG que puedes descargar en GVSIG. Existe amplia información libre para cargar en el SIG en la web de REDIAM.

Además, puedes consultar diferentes mapas gratuitos en la web, algunos de ellos no requieren de software alguno para visualizarlos, por ejemplo IBERPIX

Papel y medios de montaje

  • Pliegos de papel de periódico tamaño estándar.
  • Hojas de papel secante (tipo estraza o similar), que no contenga grasa.
  • Pliegos de papel blanco o de tonos claros de 45 x 29 cm (medidas una vez doblado)
  • Cartulinas o papel grueso de tonos claros de 44 x 28.
  • Etiquetas normales o autoadhesivas 13 x 9 cm o tamaño parecido.
  • Cinta adhesiva de tela o esparadrapo.
  • Cola blanca.

Productos químicos

La mayoría de los productos que se utilizan en la conservación de un herbario son tóxicos y no son recomendables para un herbario de carácter aficionado, además de ser caros.

Si se recomienda utilizar bolsitas de gel de sílice que se introducen en las cajas o armarios y que se reutilizan secándolas periódicamente en una estufa. Evitan la acumulación de humedad en los pliegos almacenados.

Así mismo se pueden colocar bolas de naftalina dentro de las cajas.

Material de oficina y mobiliario:

  • Ordenador personal con procesador de texto y programa de manejo de bases de datos.
  • Impresora.
  • Una mesa de trabajo amplia.
  • Armario metálico con puertas opacas de cierre hermético y baldas interiores. Hay que prever la posibilidad de adquirir otros iguales cuando el herbario crezca.
  • Cajas de cartón de las medidas adecuadas para almacenar los pliegos del herbario y optimizar el espacio de los armarios.

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Montaje de un herbario casero

1. Recolección en campo.

La correcta preparación de un pliego de herbario parte de una recolección adecuada en el campo. Se debe realizar las salidas equipados con los materiales de manipulación y recolección enumerados anteriormente, de modo que se nos facilite esta labor.

Podríamos resumir una correcta recolección como aquella que:

  • Recoge todas las partes representativa de los ejemplares: flores, frutos, hojas, etc. En el caso de especies de pequeño tamaño, se pueden recolectar ejemplares completos.
  • Evita daños innecesarios a los ejemplares y a su ecosistema.
  • Conserva los ejemplares adecuadamente hasta su identificación o prensado. Nunca debería pasar más de un día desde que se recolecta la especie hasta que se inicia el proceso de prensado.
  • Mientras, se pueden conservar en bolsas cerradas herméticamente en el frigorífico.
  • Se toman datos en un cuaderno o papel para notas y lápiz, para anotar la localidad, altitud, hábitat, fecha, etc. así como características de las plantas que pueden perderse con el tiempo o el secado (color de las flores, tamaño de los órganos, etc.).

Para no dañar las poblaciones naturales, deberá evitarse recolectar los bulbos o tubérculos de algunas especies. Del mismo modo, es preferible cortar trozos de ejemplares a arrancarlos totalmente, ay que esto supondría la pérdida irrecuperable de los ejemplares y su reproducción futura.

En todo caso, no hay que olvidar que la recolección de especies silvestres requiere de autorización administrativa previa y que bajo ningún concepto se deberá recoger de manera individual ejemplares protegidos por la normativa en vigor.

Puedes consultar los catálogos de especies protegidas en NORMATIVA.

2. Secado y prensado.

Antes de fijar nuestras plantas en la cartulina, debemos proceder al secado y deshidratación de los ejemplares de la manera más rápida posible. A este proceso se le denomina prensado. Realizar este paso correctamente garantizará una mejor conservación de los ejemplares en el tiempo y se evitarán ataques por parte de insectos, hongos o bacterias.

Para la mayor parte de las plantas, podremos utilizar una prensa de campo o de mesa sencilla, donde introducir los pliegos de papel de periódico conteniendo las plantas y separados entre sí por almohadillas absorbentes, formando una pila.

prensas

Debe disponerse las plantas en el papel de secado de la manera más parecida a su disposición natural en el medio, estirando hojas y flores y evitando superponer ramas, hojas etc. unas encima de otras, ya que pueden dejar marcas y dificulta el secado rápido. Una vez secas, será más difícil reorganizar y ajustar las plantas al pliego. No olvides etiquetar de manera previa todos los ejemplares.

Posteriormente, y durante unos días, se van sustituyendo las almohadillas absorbentes (si no dispones de ellas, puedes apañarte con un grupo de -10 hojas de periódico pegadas con celo). Se cambian solo las almohadillas, no es necesario sacar las plantas de los pliegos, ya que la humedad se irá retirando atrapada en las almohadillas.

Las almohadillas se deben secar (al sol, en una estufa, etc.) antes de su reutilización.

Cuando se trata de plantas acuáticas, se pueden utilizar bandejas de plástico llenas de de agua (salada o dulce en función de donde se recolectó la especie) donde disponer los ejemplares y estirarlos para que adquieran una aspecto natural adecuado para el pliego.

Posteriormente se recoge la planta con cuidado con una lámina de cristal o plástico rígido. Con ayuda de un pincel podemos estirar el ejemplar posteriormente el ejemplar. Luego se cubre con una tela fina y se introduce entre las almohadillas absorbentes, procediendo posteriormente a su secado del mismo modo que el descrito anteriormente.

3. Montaje y etiquetado.

Para su adecuada conservación, el material, una vez que está completamente seco, debe ser montado en cartulinas u hojas de papel de buena calidad, a las que se fija con tira adhesiva (esparadrapo, por ejemplo, no cinta plástica) o un pegamento especial (por ejemplo, acetato de polivinilo) que siendo permanente permita desmontar el material en caso necesario. Es conveniente pegar a la cartulina un pequeño sobre o bolsita, preferentemente de papel blanco o celofán, en el que se puedan poner semillas, frutos o algunos fragmentos que pudieran desprenderse de la muestra.

Cada cartulina con la muestra montada y etiquetada debe ser incluida en un pliego de papel blanco, satinado, a ser posible.

La etiqueta se debe pegar cuando sea posible en la esquina inferior derecha de la cartulina, y contendrá al menos los siguientes datos:

  • Nombre científico del taxón, incluida la autoría del mismo. Por ejemplo: Pinus pinea L.
  • Localidad donde se ha efectuado la recolección, siendo conveniente precisar, por este orden: región, provincia, municipio, lugar o población más próxima. Es recomendable la referencia al sistema de coordenadas UTM del lugar exacto donde se recogió el ejemplar.
  • Hábitat, describiendo el tipo de sustrato, suelo, la altitud de la zona, datos de la comunidad vegetal donde habita y las principales especies con las que convivía.
  • Fecha de la recolección.
  • Nombre de la persona que llevó a cabo la recolección, que se indica precedido de la abreviatura Leg. (=Legitimavit).
  • Nombre de la persona que ha determinado o identificado el taxón, precedido de la abreviatura Det. (=Determinavit).

Ejemplo de etiqueta:

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En los herbarios escolares o personales se acostumbra a apuntar también el nombre de la familia a la que pertenece el taxón. Cuando se trata de herbarios institucionales, y asimismo en algunos particulares, las etiquetas suelen llevar impresos el nombre del Herbario y las siglas con que se conoce internacionalmente.


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Conservación

Una vez preparados, los pliegos deben resguardarse agentes que puedan dañarlos como el polvo, la humedad, la luz directa del sol y organismos que puedan atacarlos.

Para conservar mejor los ejemplares del herbario, se pueden congelar los especímenes secos durante 4 días a -32 ºC de modo que se maten así todos los insectos, larvas y depredadores que pudiesen destruirlas.

Los pliegos se deben colocar en armarios, preferiblemente metálicos, y con cierre hermético impidiendo la infestación de los materiales del herbario por insectos. Las puertas del armario pueden protegerse colocando en ellas insecticidas o bolas de naftalina. Estas últimas se pueden introducir en las cajas donde guardemos los pliegos.

Determinados materiales, como bulbos, rizomas, frutos, fragmentos de madera, etc., que, por su naturaleza o dimensiones, no pueden ser guardados en los pliegos de herbario normalizados, se conservan en frascos o tubos. Las plantas y hongos de naturaleza carnosa, así como ciertos materiales delicados (por ejemplo, flores de ciertas orquidáceas) son mantenidos en mezclas alcohólicas.

Es conveniente revisar regularmente los pliegos del herbario para comprobar si existe algún tipo de contaminación o ataque por insectos. En ese caso, se debe retirar los ejemplares afectado.

Se puede aprovecha estas revisiones para pulverizar las cajas con insecticidas y sustituir las bolas de naftalinas.


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Bases de datos

Cuando el número de pliegos vaya aumentando, se hará necesario llevar un registro informático que agilice la búsqueda de pliegos y en el que se recojan todos los datos contenidos en las fichas de especies. Se recomienda elaborar para ello una pequeña base de datos en Access por ejemplo.


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Mateo Soriano Carrasco  |  Fecha de última actualización: 09/09/2013  |  Nº de especies con foto: 471  |  contacto@floradesdehuelva.com  |  Aviso legal  |  ¡CSS Válido!